jueves, 14 de febrero de 2008

Pucón

Es febrero. Yo debiera estar en Pucón. Descansando y relajándome. Lejos de la ciudad y de las micros y del ruido y todo eso. Viviendo la vida como se vive en Pucón. Cosechando arándanos con los enanos, bañando a la Lili, jugando con las bitches y la Jacinta, jugando canasta con mami, tomar sol en la playita y si me da calor bañarme en el Trancura. Me faltó hacer canopy y tirarme en tándem, pero algún día lo haré.

En realidad Pucón es lo mejor. La desconexión máxima. Claro que ahora sólo falta el fono de red fija por que ahora pescan todos los celulares y hasta hay interners banda ancha en el notebook de papi. Y no nos olvidemos de Directv. En realidad ya no ta tan desconectada la cosa ah...

Pucón es mi destino vacacional desde febrero del 2001. Pucón partió igualito a una toma de un terreno para poner esas mediaguas de cartón. Cuatro palos paraos, un techo de zinc, manga plástica transparente y malla de kiwi verde. Claro que la toma era casi que 5 estrellas. Dormíamos en carpas que estaban metidas entremedio del bosque y que papi quemó con sus fogatas (las carpas). La cocina, que era la toma, le llevaba microondas, calefont, horno eléctrico, lavaplatos, tele, mesa digna y sillas, claro que el piso era de tierra. El baño era otro cuento. Agua caliente, ducha, baño químico topísimo, colgador de ropa, espejo. Claro que también tenía piso de tierra entonces era un poco complicado el tema de salir de la ducha y vestirse tratando de mantener los pies limpios. En febrero del 2001 fue que se nos ocurrió hacer mucho rafting. Trancura bajo lo hicimos 3 veces y el alto 1. Ahí fue cuando nos dimos vuelta y dejó de ser grato. La foto es de cuando hicimos el bajo otra vez, claro que el 2005. Qué manera de jugar truco ese verano. Cuando la Michi y Rodrigo se picaban por que no se decían bien las señales entonces la pelea era segura jajaja.

Ya en enero del 2002 las carpas se ponían todas juntitas bajo el techo de lo que sería la casa. La toma era más digna y por lo menos los palos paraos que eran de árboles cortados así al natural, ahora eran postes de pino impregnado, además que la cocina le llevaba radier ahora tonces el piso no era de tierra y era menos peligroso si es que uno entraba con los zapatos mojados (mami le puso plástico al piso el verano anterior entonces entrar con los zapatos mojados era un tanto peligroso). Ese es el verano en que la Cuki conoció a toda la familia de la culebra y yo conocí a los ciervos voladores. Ese fue el verano de Wild on Mula y "Estocolmoooooooo". Cómo olvidar a "es una piscina llena de cosas mullídas!!!" y las conversaciones nocturnas intercarpas "no me interesa saber eso!!!". Las idas al casino y la llegada sorpresa de la Michi y Rodrigo a la casa un sábado en la mañana (malditos que llegaron a despertarnos).

Llegamos al verano del 2003. Ignacia Perez ya era parte de la familia, claro que tenía como 2 meses. Menos mal que la casa estaba lista, pero no tenía muebles. Esas han sido las vacaciones más lluviosas de la vida. Llovió 2 semanas y media, y estuvimos 3 semanas en Pucón. Claro que en los pocos días que no llovió pude tomar algo de sol y no llevar gasparina (así como toy ahora). Claro que como llovió tanto, lo único que uno podía hacer era dormir y jugar cartas. Que manera de descansar ese verano. En ese sentido creo que ha sido uno de los veranos más gratos de mi vida. No hacíamos nada de nada más que comer, dormir y jugar cartas. Un verano extremadamente relax.

Enero de 2004. Ignacia Perez ya camina y disfruta con todas las cosas de Pucón. Ama a la moto y tooooooodos los días se iba a subir a las pedaleras y esperar a que alguien la sacara a pasear, o que simplemente la subiera a la moto. Ese enero fue mi práctica en la CCU de Temuco. En realidad no disfruté mucho de Pucón, solo una semana. Claro que de todas formas tomé sol y descansé y todo eso. Esa fue la primera vez que gané mucha plata en el casino. Gané lo mismo que mi suerdo de estudiante en práctica. Cuando fui al banco con la Cuki a depositar todo mi dinero, vamos saliendo y ella tan hermosa me dice a toda voz "Lolo alguna vez habías andado en la calle con tanta plata?" "cállate Cukita... eso nunca lo digas mira que si me asaltan ya no tendría plata" "oh!... bueno ya nunca más...". Que manera de ganar plata... y la Michi me sacaba y me sacaba tokens "let's go big ben let's go clap clap" "dale dale daaaaale dale big benciiiiiiito dale dale daaaaaaaale dame más platiiiiiiita".

Enero 2005. Ya existe él. Cotito y su primer verano en Pucón. Tenía 6 meses mi guatón cuando conoció Playa Blanca en el lago Caburgua. Él disfruta tanto todo lo que es Pucón. La Ignacia contando "uno doe té... holaaaaa!!!" a los botes que pasaban del rafting. Mi Cukita disfrutando de la playa y de las hamacas y partir al río a bañarse en el jacuzzi con el Tata. La eterna pelea de todo enero contra los coliguachos y los tábanos "chachos chachos chachos". La moto y partir a la playa cargados como burros de carga por que como había que llevar al niño en su silla de guagua y que el quitasol y que las toallas y las paletas y el bolso de guagua y la Ignacia y la Cuki y tooooooodas esas cosas... burros de carga todo el rato. Rafting nuevamente en el Trancura bajo para matar el chuncho del susto de cuando hicimos el alto. Pasar el año nuevo bailando en la mitad de la calle y que unos gringos nos aplaudieran a papi y a mi por nuestra cueca "oh que bonito bailar... cómo llamar baile?" "cueca" "aaahhh... bailen otra vez" (todo esto mientras Cotito dormía en su coche).

Enero 2006. Ya Cotito disfruta más y anda corriendo por todos lados. Casa invadida por mucha gente que va a pasar las vacaciones con nosotros. Nacen las ganas de emigrar hacia el país del norte a estudiar. Aparece el apoyo familiar y las ganas son mucho más grandes. Ir al casino nuevamente y ganar muuuuuuuuucha plata en la noche con la Michi. Ella también ganó, pero no tanto como yo. Disfrutar del sol, comer asados casi todos los días (precisamente por que la casa estaba invadida), fogatas varias, jugar con la Leticia, ir a las termas con los enanos y disfrutar disfrutar disfrutar. Descansar, ir al casino, jugar cartas. Hacer nada. Más que nada fue disfrutar en familia... y los invasores.

Vacaciones 2007. Últimas vacaciones con mi familia, claro que en versión extremadamente reducida. "Shu shu shuuuuuuu", "Superbarban!! a justaaaaaaaar por la Leticiaaaaaaa!!". Andar a caballito, tomar sol como condenada, la llegada de las bitches para la Navidad. Pasar el Año Nuevo corriendo por las calles de Pucón mientras llovía que se las pelaba, claro que las 12 nos pilló corriendo hacia la plaza. Darnos el abrazo en una esquina y seguir corriendo. Llegar a la plaza a ver los fuegos artificiales que duraron casi nada. Mientras la Ignacia estaba asustada y Cotito fascinado, la Cukita y yo abrazadas alucinando con los cortos fuegos artificiales. De vuelta a la casa todos mojados, prender la tele (ya había Directv) y ver el año nuevo de NY pensando "estaré yo ahí el otro año?"... y no estuve!!!

En realidad no me puedo quejar de mis vacaciones. Siempre han sido muy entretenidas con mi familia. Hay cosas que son comunes a tooooooodas las vacaciones en Pucón: las idas a las termas, las terapias familiares a la luz de una fogata, los asados increíbles, las idas a la playa, Playa Blanca, las peleas que hacen que seamos la familia que somos, el saludar a los del rafting y siempre pensar lo mismo cada vez que pasan los pirigüines "algún día lo haré...".

Los extraño tanto tanto tanto... y más ahora que sé que están todos allá disfrutando... cosa que yo también debería estar haciendo... pero no importa, ya vendrá mi tiempo para disfrutar... y claro... ahora no nos podemos comunicar por skype por que Kenito no me escucha...


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